Inicio Actualidad Sanitaria El coronavirus se contagia por el aire en interiores hasta 5 metros

El coronavirus se contagia por el aire en interiores hasta 5 metros

Coronavirus 5 metros

Estudio revela coronavirus infectivos en interiores a casi 5 metros de paciente sintomático

Tras identificar partículas de Covid-19 en muestras de aire a 5 metros de un paciente sintomático, en una habitación cerrada, se confirma la transmisión aérea del virus y su papel clave en la pandemia actual.

Son muchos los enigmas que todavía rodean al llamado Coronavirus, cuyo inicio con un solo contagio en China a finales de noviembre no permitía intuir los más de 20 millones de casos que a día de hoy se han registrado a nivel mundial. Sin embargo, una nueva investigación realizada en el hospital de la Universidad de Gainesville en Florida, Estados Unidos, ofrece nueva luz sobre la forma de transmisión del virus.

Posición de la OMS ante la transmisión aérea del Covid-19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene su postura al insistir que el Covid-19 se transmite mediante gotículas respiratorias, que se expulsan al hablar o toser. De esta forma, el virus se transmitiría durante contactos estrechos y prolongados entre personas. Así, la OMS se resiste a reconocer la posibilidad de la transmisión aérea, pese a la presión de parte de la comunidad científica.

La transmisión aérea consiste en este caso en la propagación del Coronavirus, que se mantiene suspendido en el aire durante más tiempo y cubriendo una mayor distancia, como ocurre en el caso del sarampión.

“Hasta la fecha, no se ha demostrado que el SARS-CoV-2 se transmita por ese tipo de vía de diseminación de aerosoles. Dadas las posibles repercusiones que tendría la confirmación de esa vía de transmisión, es necesario realizar mucha más investigación al respecto”, afirmó la OMS en su último informe, publicado el 9 de julio.

A pesar de su escepticismo, la OMS todavía reconoce que no se puede descartar la trasmisión a través de aerosoles de corto alcance, especialmente en entornos cerrados, en lo que haya personas infectadas, hacinamiento y no se disponga de ventilación suficiente durante un prolongado período de tiempo.

Resultados de la investigación

El estudio realizado en el hospital de la Universidad de Gainesville ha confirmado la transmisión aérea del Covid-19, al encontrar el virus a 5 metros de un paciente con síntomas.

Ya existen estudios previos que han detectado la presencia de material genético del virus en el aire, pero la novedad de esta última publicación radica en que el Coronavirus hallado es todavía infectivo. Esto implica que todavía es capaz de infectar células y multiplicarse. El virus que se apresó en el aire durante el estudio es genéticamente igual a muestras obtenidas de la garganta del paciente sintomático, lo que supone una prueba más de la trasmisión aérea en espacios cerrados.

Este descubrimiento tiene numerosas implicaciones en la salud pública, según han informado los autores de la investigación, liderados por el virólogo de la Universidad de Florida, John Lednicky.

Las gotículas respiratorias de las que habla la OMS tiene un diámetro de más de cinco milésimas de milímetro y se precipitan rápidamente al suelo debido a su peso. Sin embargo, podrían evaporarse y producir aerosoles de menor tamaño que permanecen más tiempo suspendidos en el aire. De esta forma, medidas como la distancia de seguridad de 1,5 o 2 metros serían inútiles en espacios interiores, y podrían ocasionar más brotes ya que las personas tendrían una falsa sensación de seguridad y una mayor exposición al virus.

Este estudio todavía está pendiente de ser revisado por investigadores independientes y aceptado en la revista de la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas.

Como mencionamos anteriormente, la OMS sí reconoce la posibilidad de transmisión aérea del Covid-19 en situaciones determinadas; por ejemplo, en hospitales, pero únicamente tras procedimientos médicos que generan aerosoles. Sin embargo, en el estudio realizado en Florida, los pacientes no habían sido sometidos a estas técnicas. Simplemente se encontraban en una habitación sin ventanas, en la que el aire se renovaba seis veces cada hora con filtros de partículas.

Participación española en la investigación

Uno de los retos del estudio mencionado fue capturar coronavirus sin dañarlos, para poder demostrar en el laboratorio que todavía son infectivos. Arantza Eiguren, una investigadora española de la empresa Aerosol Dynamics, en Berkeley, Estados Unidos, ha participado en el diseño del aparato que por primera vez ha logrado ejecutar la tarea de apresar el virus sin perjudicarlo.

Se trata de un instrumento que consta de una caja de medio metro de altura que aspira el aire de la habitación y lo dirige a través de una sección caliente. En ella, el agua se condensa y se adhiere a las partículas en suspensión, lo que las hace más grandes y fáciles de capturar.

Durante la investigación, el aparato detectó hasta 74 partículas virales por cada litro de aire, lo que supone una cantidad pequeña, tal vez porque la habitación estaba bien ventilada. Aun así, y aunque la comunidad científica todavía desconoce la cantidad de virus que es necesaria para infectar a una persona, Eiguren advierte que, si una persona se encuentra sin mascarilla respirando ese aire durante un tiempo, podría estar altamente expuesto al virus.

Con este estudio, la científica española, que investigó en la Universidad de California durante una década, celebra que ya se comienza a ver algo de luz en la oscuridad que ha supuesto el Coronavirus.

Investigadores internaciones piden más medidas a la OMS

Un grupo de 36 investigadores internacionales han pedido a la OMS que proporcione directrices claras para mejorar la ventilación en espacios cerrados para minimizar una posible transmisión aérea. Dos de estos investigadores son españoles, Xavier Querol y José Luis Jiménez.

Querol, geólogo del CSIC experto en la calidad del aire, prefiere ser cauto a pesar de las nuevas evidencias aportadas por el estudio, pero recuerda que existen investigaciones anteriores que ya descubrieron la presencia del material genético del coronavirus flotando en el aire. Incluso, se encontró la presencia del virus flotando en habitaciones del hospital de Wuhan, ciudad que fue epicentro de la pandemia.

“No hago ninguna crítica a la OMS. Solo ponemos sobre la mesa las evidencias científicas actualizadas. En nuestro grupo de 36 somos, sobre todo, expertos en calidad del aire y física atmosférica. Tenemos una visión incompleta y reconocemos que solo la OMS tiene la visión completa”, afirma Querol.