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Vacuna contra la meningitis B, opiniones a favor y en contra

Vacunación en brazo

La meningitis es conocida como la inflamación de las meninges y el espacio subaracnoideo que afecta el líquido cefalorraquídeo, ante la presencia de un germen patógeno, causada principalmente por bacterias como el Streptococcus neumoniae, Listeria monocytogenesen, Neisseria meningitidis y Haemophilus influenzae, quienes indican el origen de la meningitis mediante exámenes microbiológicos y ocasionan una infección grave, potencialmente mortal, cuyos signos y síntomas pueden reaparecer ente 1-4% de los casos. Se ha clasificado en 13 serogrupos y según los boletines epidemiológicos en España, durante el 2006-2007 la tasa de incidencia de casos fue de 1,37 por cada 100.000 habitantes y disminuyó a 1,21 en 2010, sin embargo, su morbimortalidad continúa siendo importante en menores de cinco años y se considera al serogrupo B como el principal responsable de la enfermedad.

Los más propensos a sufrir la enfermedad meningocócica son los niños menores de un año de edad, aquellos que consumen tabaco, pacientes inmunosuprimidos, trabajadores de laboratorio de microbiología, y viajeros a zonas de riesgos, también pueden existir defectos estructurales congénitos o adquiridos, que generan comunicación entre el espacio subaracnoideo, la piel, el oído medio o las cavidades paranasales. Entre sus síntomas se encuentran: cefalea, fiebre, escalofríos, alteración de la esfera mental y la presencia de meningismo, y en los neonatos, preponderan los síntomas inespecíficos como irritabilidad, vómito, letargia, dificultad para respirar y problemas gastrointestinales.

Conociendo que es una enfermedad grave y complicada con secuelas irreversibles, te mencionamos las principales consecuencias de la meningitis bacteriana, las cuales son: la pérdida de la audición, posibles amputaciones, complicaciones cutáneas, hidrocefalia, déficits neurológicos, afecciones psicosociales e insuficiencia renal, por lo tanto, el éxito del tratamiento depende principalmente de la detección temprana de la enfermedad, sin embargo, el verdadero logro en cualquiera de los casos sería la prevención. Pero, ¿Cómo se puede prevenir realmente la meningitis B?

Definitivamente, la inmunización con vacunas inocuas y eficaces son el único medio racional para combatirla, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud, refiere que las vacunas existentes anteriormente no se enfocan a la prevención del serogrupo B, ya que no se pueden desarrollar vacunas a base de polisacáridos por su similitud de estos con el tejido del sistema nervioso central humano, lo que provoca intolerancia inmunológica, por lo tanto, la primera vacuna contra la meningitis B, que salió en el 2014, llamada Porina A, fue realizada a base de una combinación de cuatro componentes proteínicos de membrana externa, fue un avance logrado gracias a los estudios realizados en Noruega, Nueva Zelanda y Cuba.

Esta vacuna, tiene una gran limitante, y es que no genera anticuerpos bactericidas contra cepas heterólogas, por lo que, se generó la vacuna por el laboratorio Novartis [GSK], con una tecnología llamada “vacunología inversa”, la cual lleva por nombre Bexsero®, con la implementación de la Escherichia coli, la cual ya fue aprobada para su uso en mayores de dos meses, de administración intramuscular (en la zona anterolateral del muslo en niños menores de 2 años y en la deltoidea en el resto). Cabe destacar que algunas reacciones adversas pueden ser, fiebre (mayor a 38°C) en las primeras seis horas tras la vacunación, dolor, eritema, inflamación y endurecimiento de la zona en la que se aplica la vacuna, irritabilidad, llanto inusual, somnolencia e inapetencia, comprobado en nueve ensayos clínicos.

Otro de sus problemas es que, al ser destinadas a poblaciones vulnerables como lo son los lactantes y niños pequeños, esta vacuna debe adaptarse a la cronología de los programas nacionales de inmunización infantil, según las especificaciones de la OMS, lo cual no ocurre en el caso de España, sino que solo es administrada en casos especiales cuando el paciente tiene un alto riesgo de contagiarse con la enfermedad, por lo tanto, los expertos en el área, han decidido establecer su administración en sólo dos dosis primarias más una de refuerzo, ya que inicialmente se consideraba colocar tres dosis (una cada mes) y un refuerzo, esto con la finalidad de disminuir costos, que podían llegar hasta 400 euros o más y facilitar su inclusión en el calendario vacunal, sin embargo, esto último aún está en discusión, ya que aun se desconocen los alcances reales y sus posibles interacciones con otros medicamentos y vacunas, debido a su novedad en el país.

Esto ha provocado que en España la vacuna solo esté disponible en farmacias hospitalarias públicas y privadas, pero no en farmacias comunitarias, muy distinto al panorama de los demás países de la Unión Europea, quienes si la tiene disponible en farmacias comunitarias. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, es uno de los principales promotores de inclusión del Bexsero® en el calendario vacunal y, por lo tanto, de su distribución libre para ser administrada a niños a partir de los dos meses, previa prescripción del pediatra, esta posición también es respaldada por la Asociación Española de Vacunología, la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene la Oficina Jurídica Sociosanitaria.

Sin embargo, el Ministerio de Sanidad no recomienda ni su inclusión en calendarios oficiales, ni la venta en farmacias comunitarias, por lo que son pocas las personas que realmente pueden tener acceso oficial a la vacuna como se mencionó anteriormente, exclusivamente aquellas en situación de riesgo de padecer la enfermedad, casos aislados o brotes epidémicos. Lo que ha ocasionado que muchos padres viajen a otros países como Portugal y Francia para adquirir el producto y así administrársela a sus hijos de manera preventiva, considerando la aparición de algunos brotes aislados pero contundentes, claramente, esto no es una opción para aquellas familias con dificultades económicas, por lo que sería muy conveniente para todos, la financiación de la misma por parte del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Todas estas discrepancias han causado en las familias ciertas inseguridades sobre la necesidad de aplicar o no está vacuna como medida preventiva de la enfermedad, incluso llegando a afirmar que son producto de una estrategia de ventas de la industria farmacéutica para ganar dinero, por lo tanto, no son necesarias y consideran que la mejor manera de inmunizarse es creando nuestros propios anticuerpos de manera natural.

Esperemos que pronto la comunidad científica pueda llegar a un consenso sobre los posibles efectos adversos sobre esta vacuna, para aclarar todas las dudas del personal de salud, padres y madres con respecto a su aplicación, ya que el serogrupo B de la enfermedad meningocócica es la más predominante y sus efectos ponen en riesgo la calidad de vida de todos, especialmente de los niños. Cada año las vacunas salvan millones de vidas y son una de las intervenciones más seguras y eficaces en temas de salud pública.